La Unión Europea ha lanzado una ofensiva contra los pesos pesados de los videojuegos, aunque en dos frentes distintos. El 30 de septiembre de 2026, la Red CPC (Cooperación de Protección al Consumidor) de la Comisión Europea puso en marcha una acción coordinada contra nueve empresas, Crytek, InnoGames, King.com, Mojang, Plarium Europe, PLR Worldwide Sales, Riot Games, Supercell y Ubisoft EMEA, por su controvertido uso de monedas virtuales que a menudo dejan a los jugadores con saldos sobrantes inutilizables. Por separado, la Autoridad de Competencia Italiana (AGCM) lleva su propia investigación centrada específicamente en Activision Blizzard, respaldada por las autoridades de protección al consumidor de Noruega y Dinamarca, con el mismo objetivo: más transparencia y equidad en la monetización.
La tendencia hacia modelos freemium y servicios en vivo ha transformado el sector de los videojuegos, con títulos como Fortnite y Diablo Immortal a la vanguardia, basándose en las microtransacciones como flujo de ingresos principal. No obstante, este enfoque ha suscitado un debate global sobre los derechos de los consumidores y la ética detrás de las estrategias de monetización, especialmente cuando se enfocan en audiencias más jóvenes. La acción de la UE respalda un sentimiento global en alza contra tales prácticas, alineándose con los llamados hacia entornos de juego más justos y responsables.
La acción de la Red CPC apunta en total a nueve empresas, entre ellas nombres conocidos como Mojang, famoso por Minecraft, Crytek, Ubisoft y Riot Games. El foco se pone en cómo empaquetan la moneda virtual, creando situaciones donde los jugadores acumulan pequeñas cantidades inútiles de moneda, lo cual los empuja hacia nuevas compras. Esta táctica ha sido objeto de críticas por falta de claridad y equidad, generando una sensación de manipulación entre los jugadores. El caso de Activision Blizzard sigue su propio curso: la Autoridad de Competencia Italiana ya había iniciado acciones contra la empresa en enero de 2026, señalando tácticas de marketing agresivas y sistemas de moneda en el juego poco claros en juegos como Diablo Immortal y Call of Duty: Mobile, y la nueva revisión a nivel de la UE se apoya directamente en ese caso anterior.
Reformas en las Prácticas de Videojuegos
El impulso por reformar las prácticas digitales no solo es europeo. En 2023, PEGI multó a Activision Blizzard con 5,000 € por no informar sobre cajas de botín en Diablo Immortal, subrayando un problema persistente de transparencia. En un caso notable, Epic Games pactó pagar un acuerdo de 520 millones de dólares con la FTC en diciembre de 2022 por interfaces engañosas y violaciones a la COPPA. Estos casos reflejan una creciente intolerancia hacia la monetización manipuladora, forzando a las compañías a tomar más en serio la protección de los consumidores.
Este movimiento de la UE podría ser el detonante de un cambio radical en las estrategias de monetización en la industria del videojuego. Algunas empresas, como Epic Games, ya están ajustándose, permitiendo la compra de cantidades exactas de moneda para juegos como Fortnite, un cambio significativo anunciado en septiembre de 2025 para evitar el problema de monedas sobrantes. La reacción del resto de la industria aún no se conoce, pero las miradas del mundo del videojuego están puestas en este desarrollo. Estas investigaciones podrían establecer nuevos estándares de transparencia y equidad, dando paso a una nueva era de protección al consumidor en el ámbito digital.
*La imagen de este artículo fue generada por IA.
